Harpo

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Harpo es un husky siberiano de 7 años, castrado, muy cariñoso, sociable y juguetón. Convive perfectamente con personas y otros perros y, cuando está acompañado, es un perro tranquilo, equilibrado y muy fácil de llevar. Forma parte de nuestra familia desde que tenía apenas unos meses y es una decisión muy difícil para nosotros. Hace aproximadamente dos años comenzó a desarrollar un problema grave de ansiedad asociado a quedarse solo en nuestro domicilio. Todo se originó tras una situación muy concreta: una vecina adoptó un perro que pasaba largos periodos llorando y aullando en el piso superior, coincidiendo además con los cohetes propios de la Navidad. Desde entonces, cuando se queda solo en casa, llora, aúlla y llega a autolesionarse debido al nivel de estrés que experimenta. Durante todo este tiempo hemos intentado ayudarle por todos los medios a nuestro alcance. Hemos trabajado con etólogos caninos, seguido pautas de modificación de conducta durante meses, probado medicación, enriquecimiento ambiental, juguetes interactivos, aromaterapia y adaptado completamente nuestras rutinas personales y laborales para evitar dejarlo solo. Hemos invertido una enorme cantidad de tiempo, esfuerzo y recursos económicos porque nuestra prioridad siempre ha sido encontrar una solución que le permitiera seguir con nosotros y recuperar su bienestar. Sin embargo, pese a todo el trabajo realizado, no hemos conseguido resolver completamente el problema. Algo que consideramos muy importante destacar es que esta conducta parece estar estrechamente relacionada con nuestro domicilio actual. Los episodios de ansiedad y las autolesiones se producen cuando se queda solo en nuestro piso, que es donde se originó el problema. Sin embargo, cuando ha estado en otros entornos, como guarderías caninas, fincas, casas de familiares o espacios compartidos con otros perros, no ha mostrado estos comportamientos. En esos contextos se muestra tranquilo, sociable y perfectamente adaptado. Por ello, nuestra principal preocupación ya no es únicamente la complicada situación que esta problemática está generando en nuestra vivienda debido a las quejas vecinales por los aullidos. Lo que más nos preocupa es la propia salud y bienestar de Harpo. Nos resulta muy doloroso verlo sufrir cada vez que tiene que enfrentarse a una situación que para él supone una fuente de angustia tan intensa. Creemos sinceramente que Harpo podría desarrollarse mucho mejor en un entorno diferente al actual, especialmente en una vivienda con espacio exterior, patio o terreno donde pudiera disfrutar de más libertad y compañía. Es un perro con mucha energía, muy sociable con otros perros y que se adapta muy bien cuando cambia de entorno. Hasta el momento hemos contactado con numerosas protectoras y asociaciones de Andalucía. Algunas de ellas, a las que estaremos siempre muy agradecidos, nos están ayudando a difundir el caso de Harpo, pero por el momento no ha aparecido ninguna persona interesada en ofrecerle una oportunidad. Por ese motivo hemos decidido ampliar la búsqueda y contactar con asociaciones y protectoras de otras comunidades, con la esperanza de encontrar el hogar que creemos que merece. Somos plenamente conscientes de la enorme saturación que viven la mayoría de protectoras y refugios. Además, varias asociaciones y profesionales con los que hemos hablado nos han trasladado que el ingreso de Harpo en un refugio probablemente no sería la mejor opción para él, dadas sus circunstancias emocionales y el problema tan concreto que presenta. Precisamente por ello no pretendemos solicitar una plaza en un refugio si eso supone añadir más presión a una situación que sabemos que ya es muy complicada. Lo que realmente buscamos es cualquier ayuda que pueda acercarnos a una familia, una acogida o un entorno diferente donde pueda recuperar la tranquilidad y la calidad de vida que creemos que merece. Nuestro mayor deseo es encontrar la opción que mejor garantice su bienestar. Aunque durante mucho tiempo hemos luchado por intentar que pudiera seguir con nosotros, después de todo el camino recorrido hemos comprendido que lo más importante es que Harpo pueda vivir tranquilo y feliz, aunque eso suponga encontrar un nuevo hogar donde pueda desarrollarse plenamente. Es una decisión profundamente dolorosa, pero creemos que querer a un animal también implica saber anteponer su bienestar al nuestro cuando las circunstancias lo hacen necesario. Asimismo, queremos indicar que, si surgiera una acogida o adopción adecuada en cualquier punto de España, nosotros nos encargaríamos personalmente del desplazamiento y de todo lo necesario para facilitar el proceso. Teléfono de contacto: 671 429 964 (Rubén)

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31192 Mutilva Baja, Spain

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